Live On Tour París
Arranca nuestro recorrido el 13 de marzo de 2018, con una noche mágica para la ciudad de París. La capital francesa disfrutó de un concierto de aproximadamente hora y media en el que Harry tocó música de su nuevo álbum, clásicos de su tiempo en One Direction y canciones que ha escrito y cedido a otros artistas.
Junto a él apareció su banda. Cuatro talentosos músicos que vamos a conocer antes de ir de lleno a los momentos más emocionantes de la noche.
Al ritmo de la guitarra, Mitch Rowland
sigue junto a Harry a día de hoy. Amigos
desde 2016, el estadounidense recoge
los créditos de Sign of the times, canción
que él escribió. Además de las cuerdas,
Mitch también es corista en la banda.
que dejó la banda en 2020 con la pandemia
y la cancelación de los conciertos de
ese año. Además de tocar el acústico,
es parte del coro de armonías de Harry
durante este tour.
A manos de la batería encontramos a Sarah Jones,
actual Sarah Rowland pues se casó con el
guitarrista hace poco más de un año (2021).
Además de establecer el ritmo de nuestra
banda, Sarah armoniza junto a Harry,
siendo parte del coro.
Por último tenemos, junto con Mitch al ritmodel acústico, a Adam Prendergast, que también
abandonó la banda al finalizar la gira. Este
tocaba el bajo en la banda y acompañó a
Harry desde 2017 hasta finales de 2018.
Ahora que hemos repasado a todos los miembros que acompañan a nuestro artista, vamos a continuar por el setlist, donde tenemos muchas de sus canciones en solitario, además de alguna sorpresa para las fans veteranas: las directioners.
Abriendo fuerte, tenemos Only Angel, una canción que empieza con un canto angelical para romper con la voz roquera del cantante británico y un ritmo que seguro motivó a su público.
Seguido de este temazo, aparece con Ever Since New York, canción dedicada a su padrastro, Robin Twist, que falleció de cáncer en junio de 2017.
Calmamos el ambiente con Two Ghosts, una balada en la que predomina la dulce voz de Harry y la guitarra de Mitch. Esta canción, también parte de Harry Styles, su álbum debut, muestra el lado romántico del cantante.
Depués de soltar alguna lagrimilla, Harry sacará su lado seductor con Woman, una canción diferente a las anteriores que da luz al lado más pícaro de Harry.
Seguiremos con este ambiente en la siguiente canción, Carolina, donde Harry nos hablará de una noche loca con una chica afortunada en algún lugar de Estados Unidos.
Será en este momento cuando las directioners empiecen a chillar, pues los primeros acordes de Stockholm Syndrome nos llevan directamente a 2014, cuando One Direction cantaba esta misma canción en los escenarios de todo el mundo.
Volvemos a ponernos romanticones con Just A Little Bit Of Your Heart, melodía que nuestro artista escribió allá por 2013 y vendió años después a Ariana Grande.
SE ACABÓ EL AMOR. Justo cuando estamos deseando enamorarnos después de escuchar esta balada, la guitarra traviesa de Mitch sacará de nosotros nuestro lado más perverso con la canción favorita de las fans, Medicine. Esta obra de arte no pertenece a ningún álbum y, ni siquiera a día de hoy contamos con una versión de estudio de ella.
Sweet Creature y su dulce acústico relajan el ambiente para volver a transmitirnos todo el amor que Harry siente por una persona de la cual no vamos a dar detalles. Esta canción nos devolverá la emoción por enamorarnos tras la intensidad de Medicine.
Del amor a la tristeza en tan solo un cambio de tono. Meet Me In The Hallway nos dejará con el alma rota tras escuchar los quejidos de dolor de Harry, que llora la soledad que siente con una balada tan dulce y desgarradora como esta.
Nuestra tristeza no hará más que aumentar. Damas y caballeros, saquen sus pañuelos y llamen a sus psicólogos, pues If I Could Fly nos va a partir el corazón una vez más, y esta vez dudo que podamos sobrevivir. Una vez más, Harry nos lleva a su época con One Direction.
Se acabó el drama, llega la canción que llevó a nuestro chico y su banda a la fama. What Makes You Beautiful y su bonita letra nos hará olvidar que tan solo tres minutos antes llorábamos desconsoladamente.
Seguimos con Anna, otra obra de arte que, tristemente, sigue sin ver la luz en un álbum, pero que Harry disfruta en el escenario.
Tras una breve y necesaria pausa para la banda, Harry vuelve el escenario triste, melancólico, pues nos va a hablar de una persona con la que lleva mucho sin hablar. Qué malo es el orgullo y qué bonita es la canción, From The Dining Table.
¿Querías tristeza? Pues toma tristeza. Sign Of The Times resuena sobre el estadio y Harry demuestra su capacidad vocal con esta triste canción que narra la despedida de una madre y su hijo cuando ella fallece en el parto.
No queremos que te vayas así de triste. Es por eso que Harry te va a regalar una última sonrisa y va a bailar por el escenario al ritmo de Kiwi, una canción cañera que es perfecta como guinda del pastel para esta montaña rusa de emociones.
Debido a la longitud de este blog por la introducción de las canciones, no vamos a destacar ningún momento especial y vamos a dejar eso para la semana que viene. Nos vemos en Madrid!!!








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